Eposodio 99: Correlación de la información

¡Un episodio nuevo cada lunes!

Oye, ¿dónde quedó mi ciencia?

Como fue discutido en el episodio anterior, la información científica tiene que ser verificada por distintas fuentes para que sea válida. A veces la información proveniente de distintas fuentes no coincide exactamente entre sí. Entre más cercana sea esta coincidencia, mayor es la confianza que tenemos en que sea correcta. Pero, ¿esperaríamos que existiera una coincidencia exacta?

Un ejemplo concreto quizá ayude a explicar lo que queremos decir. Imagina que tú y una amiga utilizan cronómetros para medir el tiempo de una carrera. Al momento en que la carrera empieza y cuando los corredores cruzan la meta, ambas personas aprietan el botón del cronómetro para marcar el tiempo que duró la carrera. Muy pocas veces, las dos personas tendrán el mismo tiempo exactamente. Esto no es un problema de los cronómetros; aun si los cronómetros están funcionando perfectamente, tú y tu amiga probablemente obtengan tiempos parecidos, pero diferentes. ¿Por qué crees que esto sucede?

El tiempo de reacción puede ser una fuente de error, y la precisión de los cronómetros también puede jugar un papel en la diferencia de tiempos. Por ejemplo, los cronómetros que utilizaron puede que solamente puedan medir hasta una décima parte de un segundo. En teoría, podrían medir mejor el tiempo que duró la carrera si los cronómetros pudieran medir hasta una centésima parte de un segundo, o una milésima de segundo. Pero cronómetros más precisos, solo podrían ayudarnos hasta cierto punto. Eventualmente, el tiempo que toma presionar el botón se convertiría en el factor limitante de la precisión del tiempo. La coincidencia entre la medición del tiempo de la carrera entre el tiempo que tú mediste y el de tu amiga estarán limitados por el tiempo de reacción y por la precisión de los cronómetros. Siempre hay un límite determinado, y se esperaría que la coincidencia sería del orden de la precisión de las mediciones, pero no necesariamente más que eso. Incluso los sofisticados cronómetros electrónicos, como los que son utilizados en las Olimpiadas y otras competencias importantes, tienen límites de precisión pequeños, pero finitos. Esto también se aplica a todos los sistemas de medición, no solamente a los sistemas de medición del tiempo.

El alienígena no está contento porque la información proveída por Epo y Alkina solo coincide en el 87% con la información que obtuvieron de otras fuentes. Sin embargo, dada la información de los párrafos anteriores, quizá una coincidencia del 87% no está tan mal. Puede que sea lo mejor que puedan esperar dado los dos métodos distintos en que la información original fueron obtenidos. Todos las mediciones científicas están limitadas de esta forma, y una parte importante de cualquier afirmación científica es entender los límites de la precisión de la información que se utiliza para respaldar la afirmación.